InicioAislamientosInnovación y cumplimiento del CTE en la Protección de tejados inclinados

Innovación y cumplimiento del CTE en la Protección de tejados inclinados

La edificación moderna exige soluciones de alta durabilidad que garanticen la estanqueidad y la eficiencia energética en la envoltura de los edificios. En este contexto, la actividad industrial enfocada en la ingeniería, fabricación y desarrollo de sistemas integrales de aislamiento e impermeabilización de cubiertas resulta fundamental para responder a los criterios fijados por el Código Técnico de la Edificación (CTE).

El marco reglamentario del CTE DB-HS 1 y la gestión de pendientes

De acuerdo con el apartado 2.4.2 del Documento Básico de Salubridad (DB-HS 1) del CTE, es obligatorio incorporar una capa protectora específica cuando el sistema de formación de pendientes no alcance los valores mínimos fijados en la normativa o cuando el solape entre las piezas resulte insuficiente. Las pendientes mínimas según el tipo de cobertura son:
  • Teja mixta y teja plana monocanal: 30%.
  • Teja curva: 32%.
  • Teja plana marsellesa o alicantina: 40%.
  • Teja plana con encaje: 50%.
  • Pizarra: 60%.
Cuando la cubierta proyectada cuenta con una pendiente inferior (pudiendo trabajar a partir del 15 %), la instalación de placas onduladas bajo teja pasa de ser una medida complementaria a un elemento indispensable para asegurar la estanqueidad del tejado.

Criterios técnicos y prestaciones del sistema en obra

La actividad de desarrollo técnico de soluciones para la envoltura superior permite resolver las exigencias reglamentarias clave:
  1. Fijación mecánica directa: El apartado 2.4.3.3 del CTE establece que en pendientes superiores al 15 % la capa protectora debe fijarse mecánicamente al soporte.
  2. Resistencia al punzonamiento: El sistema presenta una elevada resistencia mecánica y al punzonamiento sin necesidad de incorporar capas separadoras adicionales.
  3. Segunda barrera frente al agua: Colocado bajo la cobertura principal, el sistema bajo teja funciona como una segunda barrera de protección que garantiza la estanqueidad aunque las tejas sufran desplazamientos o roturas.
  4. Microventilación y control de humedad: Su geometría ondulada genera un doble circuito de aire bajo las tejas y permite aberturas de ventilación de entre 3 y 30 cm² por metro cuadrado de cubierta, evitando humedades por condensación.
  5. Continuidad en puntos singulares: El sistema se completa con accesorios para tratar adecuadamente zonas complejas como aleros, limahoyas, cumbreras, chimeneas, lucernarios y canalones.

Ventajas en la rehabilitación de tejados

En proyectos de reforma y rehabilitación, donde es habitual trabajar con estructuras antiguas de madera o soportes irregulares, la ligereza del sistema (con un peso reducido de 3 a 3,2 kg/m²) y su instalación en seco permiten optimizar la impermeabilización de cubiertas sin recargar la estructura portante.
En conclusión, abordar el tejado como un sistema global ventilado e integrado permite proyectar edificaciones seguras, duraderas y plenamente adaptadas a la normativa vigente.
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